Es agotador ser buena en todo. Buena en el trabajo, en la pareja, en la familia y con las amigas. Buena incluso para mí misma, para cumplir mis metas, mis expectativas, mis sueños. Quiero ser buena por amor a mí. Pero por alguna razón no se siente amoroso. Se siente que me vigilo y me mido todo el tiempo para ir comprobando que en serio soy buena. Y es agotador porque nunca termino de serlo.
A veces mi mamá tiene alguna queja o crítica sobre mi carácter o mis decisiones. Si no pienso o hago las cosas como ella quiere o espera de mí, parece que ya no soy “buena hija”. No entiendo ¿Por qué me afecta tanto? ¿Por qué me aferro a ser “la buena hija” cuando serlo implicaría serme infiel?
También juego a ser la “buena pareja”. Muchas veces, cuando entro en una relación, me esfuerzo mucho por quedar bien. Incluso cuando veo que no disfruto estar allí o que el otro no hace el mismo esfuerzo. Es realmente cansado, pero honestamente no quiero estar sola, no me gusta.
Afortunadamente, en el trabajo es otra historia. Bueno, algo así.
El trabajo es donde más veo mis frutos, por eso me gusta estar mucho tiempo allí. Me encanta porque recibo reconocimiento por mi esfuerzo. Soy buena en lo que hago, logro metas, me siento creativa, valiosa y otros hablan bien de mi servicio.
Pero eso me ha costado. Por ejemplo, no me dejo descansar porque creo que eso puede poner en peligro mi carrera.
«Me cansé de ser la buena, pero no quiero dejar de serlo.» Esa frase la pensé mucho antes de poder decirla en voz alta. De hecho, durante años ni siquiera la tenía clara, solo la sentía, pero no la dejaba salir porque una niña buena no se queja de ser buena.
Aprender a conocerme con el mapa natal de la mano de Jess me ha funcionado para aprender que la vida no se trata de ser buena. Se trata de ser más yo, porque vivir mi autenticidad es exactamente eso «bueno» que estoy persiguiendo todo el tiempo.
¿Es fácil ser “auténtica” en lugar de “la buena”? No siempre. Voy un día a la vez, como los alcohólicos, ja. Cada momento tiene sus propios retos y hay días muy hermosos donde ser yo misma se siente como miel sobre hojuelas y otros donde desearía olvidarme de todo lo que he aprendido y simplemente regresar a jugar a ser la buena. Después de todo soy buena en el juego, me sale fácil, pero no quiero. Tengo un firme compromiso conmigo, no quiero lastimarme más.
Algo que me ha ayudado mucho es escribir, como lo que te cuento aquí. Esta sección existe para eso, para que las que estamos en esto podamos compartir lo que sentimos, lo que nos va funcionando y otras puedan aprender de cómo lo hace la de al lado.
Cada quince días podrás leer una historia nueva. Algunas veces habrá temas específicos: la pareja, la familia, la maternidad, el trabajo, las rutinas. ¿Cuál te gustaría leer primero? ¿Cuál necesitas más ahora? Déjalo en comentarios para que podamos relatarlo, no solo yo, sino otras alumnas también.
Sigo en el proceso. Y por ahora, eso me alcanza.